Abarth Day 2017: Adictos al escorpión

Abarth Day 2017: Adictos al escorpión

 

 

 

Nos encontramos en una época de la historia automovilística en la que los deportivos de uso “diario” están en peligro de extinción. Apenas vemos por la calle ese tipo de coches como el 370Z o GT86 actuales, que anteriormente eran mucho más comunes, y las marcas lo saben. Es entonces cuando aparece el segmento de los hot hatchbacks; utilitarios, mayoritariamente de tracción delantera, con una estética deportiva y con la idea presente de diversión al volante. Mucho más prácticos que los anteriores deportivos e igualmente divertidos, cuando hablamos de este tipo de coches nos vienen a la cabeza modelos como el Focus RS, Civic Type-R, A45… No obstante, muchos se olvidan que antes de todos estos ya existía una marca con la misma fórmula que ganaba campeonatos allá por los años 60. Hablamos de Abarth. A lo largo de los años y sobretodo con la llegada del 500, Abarth ha conseguido muchos seguidores, que hoy en día se reúnen en quedadas como el Abarth Day para compartir su pasión y disfrutar de los coches en compañía. Nosotros asistimos al último celebrado en el circuito de Castellolí, donde pasamos un día inolvidable.

 

Propietarios y aficionados de Abarth nos dividíamos, sin ninguna distinción, en diferentes grupos para realizar las actividades organizadas por la marca con el objetivo de conocerla un poco mejor y probar por circuito la gama al completo. 

 

Comenzamos el día con un pequeño “Mickey”, donde tuvimos el primer contacto con los nuevos 595 y 595 Turismo. Una muestra de la gran agilidad de estos coches que provocaba sonrisas a raudales a cualquiera que se montara en ellos. Seguido a esto, asistimos a una pequeña clase de la historia de la marca en el improvisado museo del circuito, donde además pudimos contemplar verdaderas joyas de la historia de Abarth.

 

No obstante, las cosas se pusieron más serias con la prueba del nuevo 124 Spider en circuito. Un coche que se aleja de esa idea de hot hatchback y que lucha contra la desaparición de esos deportivos puros. El rugido del escape tras pulsar el botón de arranque avecinaba lo que estaba por llegar, una explosión de adrenalina por el característico (no apto para novatos) circuito de Castellolí, donde las rectas se quedaban cortas para escuchar ese pequeño motor 1.4 turbo de 170cv revolucionado al máximo.

 

 

Pero aquello no acababa allí. Tras un pequeño descanso para analizar lo que acababa de ocurrir, nos dirigimos a realizar la misma prueba con el 595. En este caso fue una prueba menos sufrida, la posición de conducción más alta y la tracción delantera te permitían jugar más con el coche, haciéndose presente de nuevo la gran agilidad característica de los Abarth y su actitud más que respetable en circuito. Sin embargo, no fue comparable a la experiencia de probar aquel 124 que sin duda me sorprendió gratamente. 

 

 

Las actividades se acabaron para aquellos que no éramos propietarios de Abarth. No obstante, a los afortunados de serlo les tocaba unas tandas en el circuito con su propio coche. Nos sorprendió ver que eran pocos los Abarth que asistieron y estaban completamente de stock. La mayoría tenía alguna modificación, ya sea escape, llantas, pintura…

 

 Y es que esa es en parte la gracia de los Abarth. Recién salido del concesionario es un coche divertido, rápido y con una estética deportiva. Pero para aquellos que necesitan más, es un lienzo en blanco para dar vida a casi cualquier cosa fruto de nuestra imaginación. Y es que al Abarth Day también acudieron algunos preparadores que expusieron sus productos tentando a todo propietario.

 

De entre ellos, destacamos Difisa Racing, que además fue el coorganizador del evento. Una empresa encargada de transformar tu Abarth en una auténtica bala capaz de dar problemas a más de un superdeportivo en circuito. Ofrece una gran variedad de paquetes y modificaciones entre amortiguación, frenos, potenciación del motor… generando una diferencia muy notable en cuanto a prestaciones, pero manteniendo el carácter del coche.

 

 

Sin duda, tras este inolvidable día aún estamos más convencidos de la gran marca que es Abarth y cómo transforma sus coches en máquinas capaces de producirte emociones que difícilmente otras marcas menos accesibles al público pueden ofrecerte. Además, debemos agradecer a Abarth España y Difisa Racing por el gran trato hacia nosotros y dar la enhorabuena por una organización excelente. 

 

¡Esperamos asistir a la siguiente!

 

Redacción: Dani

Fotografías: Oscar

 

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